martes, 10 de mayo de 2016

Cómo relajarse antes de un examen final

Parte 1 de 2: Mantenerse calmado el día anterior al examen

  1. Usa un programa diario. Con el fin de mantenerte calmado, necesitarás manejar bien tu tiempo. Probablemente quieres repasar, pero también debes dedicar algunas horas para ti mismo. La mejor forma de encontrar un buen equilibrio es elaborar un programa diario para monitorear tus actividades.[1]
    • Deja tiempo para los descansos. Es importante detenerte de vez en cuando para permitir que tu cerebro descanse. [2]
    • Sé realista. En vez de tratar de repasar todo el curso, fija prioridades. Si te enfocas en tus debilidades, avanzarás mucho más rápido.

  2. Come y bebe bien. El estrés tiene un efecto en el cuerpo y en nuestra capacidad de estudiar. No es necesario traumatizar aún más al cuerpo con comida dañina. Trata de mantener una dieta saludable y recuerda que la moderación es la clave. No hay necesidad de beber diez tazas de café o bebidas energéticas para trabajar con más eficiencia. Ello solo te pondrá más nervioso y podría quitarte el sueño.[3]
    • Bebe abundante agua. Es bueno para tu organismo y las investigaciones han demostrado que mejora el tiempo de reacción del cerebro.[4]
    • No comas alimentos picantes si eres sensible. Lo último que querrás es pasar la noche en el baño.
    • Evita el uso de sustancias ilegales. Muchos estudiantes usan fármacos potenciadores cognitivos para obtener calificaciones altas.[5] Es ilegal y peligroso.
  3. Haz ejercicios. El deporte es una excelente manera de liberar la presión después de un arduo día de trabajo. Probablemente habrás pasado mucho tiempo estudiando en tu habitación. Salir al aire libre a realizar actividades físicas relajará tus músculos y ocupará tu mente con algo divertido.[6]
    • El deporte es muy bueno, pero evita los juegos peligrosos. No querrás romperte una pierna el día anterior a tus exámenes finales.
    • Sal con tus amigos. Combinar las actividades físicas con las sociales es gratificante.
  4. Duerme bien por la noche. Es importante dormir bien en la noche, [7] pero no es necesario acostarte más temprano que lo usual si no estás cansado. No querrás ponerte nervioso en la cama solo porque no puedes dormir. Una vez que estés acostado, trata de mantener tu mente alejada de los exámenes. Piensa en algo relajante, como tus próximas vacaciones o un recuerdo agradable.
    • Deja de trabajar al menos 30 minutos antes de ir a dormir. Necesitas un tiempo de calma. Mira televisión o lee un libro. No llames a un amigo para hablar sobre los exámenes. Solo te estresarás.
    • Si no logras dormir mucho o nada, no te desesperes. Las investigaciones han demostrado que ello podría no ser tan importante como crees. [8] La adrenalina hará su efecto durante el examen.
    • No olvides poner una alarma, si no puedes llegar tarde.

Parte 2 de 2: Mantener el control el día del examen

  1. Lleva a cabo tu rutina matutina. Probablemente te levantarás estresado. Esto es normal y hay formas de controlar la ansiedad. Date una ducha o baño relajante y vístete para el examen. Usa ropa cómoda para sentirte a gusto. Come un desayuno saludable y asegúrate de beber mucha agua.
    • No estudies mientras desayunas. Es importante dedicar tu atención a una actividad a la vez. Disfruta tu comida y asegúrate de empezar el día con una actitud positiva.
  2. Revisa tus apuntes. Si has estudiado con seriedad, no necesitas más de 15 minutos para revisar tus apuntes o un tema difícil. Ya no es hora de acumular más información.
    • Probablemente tendrás la sensación de que olvidaste todo. Es una sensación común entre los estudiantes y no hay razón para desesperarse. Cuando te hagan preguntas específicas durante el examen, recordarás lo que estudiaste.
  3. Usa técnicas de relajación. Si sientes que entras en pánico, prueba una técnica de relajación. Las siguientes técnicas las ha desarrollado un médico[9] y su propósito es relajar todo el cuerpo de forma progresiva:
    • Respirar profundo. Al inicio podría parecerte poco natural, pero ello disminuirá tu ritmo cardiaco y presión arterial.
    • Enfocarse en la respiración. Siéntate cómodamente, respira profunda y lentamente. Una vez que tu cuerpo se haya acostumbrado a esto, cierra los ojos y concéntrate en algo relajante. Hazlo al menos durante 10 minutos.
  4. Prepárate para el día. Empaca tu comida y una botella grande de agua y piensa en lo que necesitas para tus exámenes. ¿Necesitas una regla, un bolígrafo, papel, etc.? Elabora una lista y tacha cada artículo una vez que lo hayas puesto en tu bolso. No olvides poner el celular en modo silencio. No querrás que suene a mitad del examen, ¿cierto?
    • Más vale que sobre antes que falte. Es mejor ir preparado y listo que tener que pedir prestado lo que necesitas para el examen.
  5. Ve a dar examen temprano y mantente concentrado. No debes llegar tarde al examen, pero tampoco hay razón para llegar muy temprano. Esperar junto a otros estudiantes y comparar tus conocimientos no es la mejor manera de permanecer relajado.
    • En este punto, no debes hablar con tus amigos sobre el examen que están a punto de dar. El estrés es contagioso.[10] No dejes que los demás te hagan sentir mal. Si has estudiado, no hay motivo para pensar que te irá mal.
    • Mantente positivo incluso después del examen. A veces es difícil saber si te fue bien. Una vez más, no dejes que los demás afecten tu confianza. Si has dado lo mejor de ti, no hay motivo para entrar en pánico.

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